Tomando como "base", su parte escrita para la misa de homenaje a Gioacchino Rossini tras su muerte, escribió Verdi este Requiem para la personalidad de la cultura contemporánea que el más admiraba, el gran escritor Alessandro Manzoni.
Verdi dirigió el estreno de su Requiem para Manzoni el 22 de mayo de 1874 en la iglesia de San Marco de Milán, para lo que contó con un coro de 120 voces, una orquesta de cien instrumentistas y como solistas vocales a Teresa Stolz, María Waldmann, Giuseppe Capponi y Armando Maini.
A continuación un fragmento de este Requiem celebrado en la Scala de Milán en 1967 y con un elenco de cantantes exceocionales: Price, Cossotto, Pavarotti, Ghiaurov y todos bajo la "atenta mirada" de Herbert Von Karajan.