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EL MUNDO DE LA LIRICA

El "blog" de Werther

17 Septiembre 2006

ALFREDO KRAUS, SIETE AÑOS DESPUÉS

Los siete años pasados desde el adiós de Alfredo Kraus (el 10 de septiembre de 1999) describen un proceso previsible: el agigantamiento de su legado y, por consecuencia, la sana mitificación de un arte del canto que ha tenido y tiene muchos seguidores. No es negativo el hecho de que ninguno alcance el nivel del maestro, pues lo que importa es la vigencia de un ideal contra el que nada pueden los estándares de menor cuantía. La masificación del espectáculo es buena en el sentido de la participación en un bien cultural de primera magnitud, y mala en su vertiente de mercado. La sobredemanda no apareja necesariamente una mejor oferta, sino rebajas en las calidades naturales, exigencias de estudio y criterios selectivos. Nunca se sabe si hay, en efecto, escasez de voces o demasía de mediocres encumbrados por intereses comerciales. Kraus ganó a pulso la condición de "único" a fuerza de prohibirse, no de prodigarse. La mayor parte de su excepcional carrera de más de cuarenta años estuvo marcada por el aura de acontecimiento de cada actuación, no por el encadenamiento lucrativo de rutinas y repeticiones. Los cantantes en activo que se distinguen por su ética profesional citan invariablemente el ejemplo de Kraus. Y son muchos, incluidos quienes practican otros repertorios, los que reconocen honestamente la superioridad del maestro en la inteligencia de una trayectoria que le permitió establecer los modelos de cuanto interpretaba.

La irradiación del ideal deriva de la extremada estilización y belleza de aquellas interpretaciones. Confluían, por tanto, en su arte, la sabiduría y la inspiración equilibradas en un cuatrinomio de valores indispensables: voz, técnica, expresión y carisma escénico. Histórica y estéticamente, es normal que la perfección adquiera perfiles de mito. Ya lo era en vida cuando le imitaban orgullosamente y sin disimulo, o cuando algunos de los verdaderamente grandes acudían a él sintiendo flaquear su integridad vocal y querenciosos del secreto de la permanente juventud. Un secreto que nuestro tenor explicaba con argumentos lógicos, pero que, como todo arte excelso, tenía un algo mágico tan fácil de transmitir como difícil de imitar.

Cabe afirmar que todos los actuales interesados en la lírica pudieron escuchar a Kraus en directo y conservan muy viva la memoria del artista. No estaba retirado, sino cantando admirablemente hasta unos meses antes de su muerte. Siete años son muy pocos para olvidar un canon de perfección. Pero cuando hayan pasado muchos más, seguirán los testimonios escritos, los análisis solventes y, sobre todo, las grabaciones que reflejan -aunque sea limitadamente- la luz original de aquella suprema cantabilidad.

Por suerte están saliendo registros inéditos, no comercializados antes por motivos diversos, y tomas en vivo que conservan buenas posibilidades de digitalización. Todo ello enriquece la materialidad del legado y llegará un día en que todos los teatros y salas de concierto visitados por Alfredo Kraus saquen a la luz cuanto de él conservan. Porque es evidente que el interés no decae, sino que crece en la asimilación de un estilo ganancioso con la perspectiva del tiempo y en comparación con lo que se escucha hoy y tal vez mañana si no se rescata el rigor del arte canoro.

Pero también deberían editarse las muchas clases magistrales que, por suerte, impartió Kraus en paralelo con su carrera de intérprete. Los grandes suelen diferir el ejercicio de sus dotes didácticas al momento en que se retiran de los escenarios. No las prodigan cuando siguen solicitados por todo el mundo -como era su caso- y saturan su agenda de contratos sin descanso. Kraus, que era extraordinariamente humano, acogedor y generoso -frente al injusto cliché de un carácter frío y distante-, quiso alternar el éxito propio con la preparación de otros para el éxito, actitud fundamental de la enseñanza como transmisión de algo que se renueva constantemente con la vida y la experiencia, no simple memoria de un tiempo ya congelado.

No menos necesaria es la también pendiente edición crítica de los estudios y análisis sobre la voz y la escuela del tenor, algunos de ellos muy serios y desarrollados en dialogo con él mismo. Ese conocimiento sistemático ayudaría a muchos -estudiantes, profesionales y melómanos- a implementar un método de indiscutible utilidad presente y largo porvenir, más allá del plano emocional en que gozamos de las grabaciones.

Siete años después, el mito Kraus mantiene parcelas desconocidas o presentidas fragmentariamente. Su canon, sin embargo, está vivo y preserva incalculables cargas de futuro. Amamos, sí, el arte de Kraus, pero debemos seguir estudiándolo porque su rendimiento cultural no se agota en la empatía del contacto acústico.

Fuente: Diario "La Provincia"

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victoriakraus

victoriakraus dijo

NUEVE AÑOS DESPUES!

"Los grandes no prodigan sus dotes didàcticas cuando siguen solicitados por todo el mundo. Kraus, que era extraordinariamente humano, acogedor y generoso, quiso alternar el èxito propio con la preparaciòn de otros para el èxito, actitud fundamental de la enseñanza como algo que se renueva constantemente."
"Amamos el arte de Kraus porque su rendimiento cultural no se agota en la empatìa del contacto acùstico."
"Llegarà un dìa en que todos los teatros y salas de concierto visitados por Alfredo Kraus saquen a la luz cuanto de èl conservan."
"Deberìan editarse las muchas clases magistrales que impartiò en paralelo con su carrera de intèrprete."
"Cuando hayan pasado muchos años màs, seguiràn los testimonios escritos, los anàlisis solventes y sobre todo, las grabaciones que reflejan aunque sea limitadamente, la luz original de aquella suprema cantabilidad."
El mito Kraus.. Què artìculo! Hoy repito, como hace tantos años...
BRAVO, MAESTRO!

9 Septiembre 2008 | 04:52 AM

carlos pascual góngora

carlos pascual góngora dijo

comence muytempran en mí vida a admirarlo, a Mexico llegaron sus peliculas,en la llamada Estrella (no recuerdo bien el título) cantó el sueño de amor de Liszt con una letra en español acompañado al piano.
Esto fué un gran impacto prque a la hermosa melodía se añadió la voz en plenitud, especialmente su media voz y no he podido recuperarla: "llegaste a mí como
una melodía, plena de amor y paz etc." Ojalá vuelvas
a rescatar el sonido de la pelicula donde se agregan
canciones como "yo digo a todas mí vida, para evitar
cualquier equivocación" creo que es la canción del marinero,otras romanzas de zarzuelas y una que recuer
da su infancia:aquellos dias en que con mi mochila
iba a la escuela" otro album que salió y no circulo
en grande con cancionero español con el nombre del
compilador que no recuerdo su nombre.

6 Noviembre 2008 | 09:47 PM

Adalberto

Adalberto dijo

Me alegro mucho de haber encontrado esta pag. que permite aprender mucho acerca de la musica mas bella del mundo con sus autores e interpretes.....muchas gracias por difundir cosas que son mas que arte...alimento del ego y del espiritu.

4 Agosto 2009 | 10:52 PM

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